Dr. Eduardo Ramírez Juárez
Enfermedades Infecciosas
Fascitis Necrotizante
Es una infección de los tejidos blandos la cual afecta el tejido subcutáneo, grasa y fascia, inicialmente respeta piel y musculo, poniendo en riesgo la vida del paciente y del miembro afectado. Un diagnóstico pronto y antibiótico-terapia junto con desbridación quirúrgica son necesarias para reducir la mortalidad asociada a esta condición.
Existen 2 tipos de fascitis necrotizante:
Tipo I, es polimicrobiana, se encuentran microorganismos anaerobios y aerobios, este tipo es común en pacientes post-operados con comorbilidades agregadas como Diabetes y enfermedad vascular periférica. Los microorganismos encontrados son una mezcla de Staphylococcus aureus, especies de Streptococcus, especies de Enterococcus, Escherichia coli, especies de Peptostreptococcus, especies de bacteroides, Vibrio vulnificus y especies de Clostridium.
Tipo II, es causado por el grupo A streptococci (GAS) conocido como streptococcus pyogenes. Este patógeno antes se conocía como "streptococcal gangrene". La forma de entrada de este patógeno es a través de la piel durante cirugía.
La gangrena de Fornier es un tipo especial de fascitis necrotizante que ocurre en la piel y grasa del perineo, usualmente asociado con infección genital, urinaria, anal o abdominal. comúnmente ocurre
en hombres mayores de 50 años y crea una infección perineal que inicialmente respeta los testículos.
en hombres mayores de 50 años y crea una infección perineal que inicialmente respeta los testículos.
Los síntomas iniciales de la fascitis necrotizante incluyen: hipertermia, eritema o edema en el sitio
afectado sin bordes definidos, el sitio inicial por lo general es una extremidad. Conforme los síntomas progresan el paciente puede desarrollar burbujas, crepito e incapacidad para movilizar secundario a dolor. En cuanto a un síndrome compartimental, el dolor es desproporcional a la herida. Fiebre y taquicardia cuando hay empeoramiento de la infección. Enfisema subcutáneo puede evidenciarse por el crepito a la palpación o en la radiografía. Vómito, fatiga y daño nervioso son observados como signos tardíos. La necrosis de la piel es un signo muy tardío, la grasa y fascia son la más comúnmente dañadas, debido a eso la cirugía exploratorio es comúnmente requerida para hacer diagnóstico.
Cuando la fascitis necrotizante es reconocida en el medio de CCT, esta debe cubrirse con gasa estéril, líquidos IV deben de administrarse inmediatamente. Antibiótico-terapia sin desbridamiento quirúrgico está asociado a un índice de mortalidad del 100%. Muchas veces la terapia de hiperbárica, soporte nutricional, injertos de piel o amputación son necesarias.
afectado sin bordes definidos, el sitio inicial por lo general es una extremidad. Conforme los síntomas progresan el paciente puede desarrollar burbujas, crepito e incapacidad para movilizar secundario a dolor. En cuanto a un síndrome compartimental, el dolor es desproporcional a la herida. Fiebre y taquicardia cuando hay empeoramiento de la infección. Enfisema subcutáneo puede evidenciarse por el crepito a la palpación o en la radiografía. Vómito, fatiga y daño nervioso son observados como signos tardíos. La necrosis de la piel es un signo muy tardío, la grasa y fascia son la más comúnmente dañadas, debido a eso la cirugía exploratorio es comúnmente requerida para hacer diagnóstico.
Cuando la fascitis necrotizante es reconocida en el medio de CCT, esta debe cubrirse con gasa estéril, líquidos IV deben de administrarse inmediatamente. Antibiótico-terapia sin desbridamiento quirúrgico está asociado a un índice de mortalidad del 100%. Muchas veces la terapia de hiperbárica, soporte nutricional, injertos de piel o amputación son necesarias.

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